La central obrera convocó a una movilización para el 30 de abril en la previa del 1° de Mayo. Al reclamo se sumarán medidas de fuerza en universidades, organismos públicos y otros sectores que exigen mejoras salariales.
La CGT convocó a una movilización para el próximo 30 de abril hacia Plaza de Mayo, en la antesala del Día del Trabajador, en una nueva demostración de fuerza frente al gobierno nacional. La protesta tendrá como principales consignas la defensa del empleo, la recuperación del poder adquisitivo y el rechazo a las políticas de ajuste que impactan sobre salarios y puestos de trabajo.
La decisión fue adoptada por la conducción de la central obrera, que en las últimas semanas profundizó sus críticas a la administración de Javier Milei. El sindicalismo busca consolidar una agenda común en medio de la caída del consumo, la pérdida del ingreso real y la incertidumbre laboral en distintos rubros de la economía.
La marcha del 30 de abril será una de las principales expresiones sindicales previas al 1° de Mayo y reunirá a gremios de diferentes actividades, trabajadores organizados y sectores sociales que acompañarán la convocatoria. Para la CGT, la fecha también representa una oportunidad para enviar una señal política en un momento de fuerte tensión entre el Ejecutivo y el movimiento obrero.
Reclamos por salarios y empleo
Desde la central sostienen que la aceleración de precios registrada en los últimos meses y los topes en varias negociaciones paritarias profundizaron el deterioro de los ingresos. A eso suman la preocupación por despidos, suspensiones y freno de la actividad en ramas industriales, comerciales y de servicios.
Los dirigentes sindicales también apuntan contra la apertura de importaciones en algunos sectores, la caída de la obra pública y el impacto de la recesión sobre pequeñas y medianas empresas, que en muchos casos redujeron personal o disminuyeron turnos de producción.
En ese escenario, la CGT buscará instalar el reclamo por trabajo de calidad y por una recuperación sostenida del salario formal, uno de los ejes centrales que viene planteando desde comienzos de año.
Universidades, estatales y otros gremios activan paros
En paralelo a la convocatoria de la CGT, distintos sindicatos pondrán en marcha medidas de fuerza durante la semana. Entre ellos, gremios docentes y no docentes universitarios anunciaron paros, clases públicas y jornadas de visibilización para reclamar una recomposición salarial y mayores partidas presupuestarias para las universidades nacionales.
El conflicto universitario se mantiene abierto desde hace meses y suma nuevos capítulos a partir del atraso salarial denunciado por trabajadores del sector y las dificultades operativas que exponen varias casas de estudio por el aumento de costos.
También se prevén protestas de trabajadores estatales y de otros sectores que reclaman actualizaciones salariales, reapertura de negociaciones paritarias y continuidad de programas públicos. La coincidencia de reclamos anticipa una semana con fuerte presencia gremial en las calles.
Nueva pulseada con el Gobierno
La movilización vuelve a tensar la relación entre la CGT y el gobierno nacional, marcada por diferencias sobre la política económica, la reforma laboral y el rol de los sindicatos en la negociación salarial.
Aunque en distintos momentos hubo intentos de acercamiento, el vínculo entre ambas partes atraviesa una etapa de confrontación. En ese marco, la marcha del 30 de abril aparece como una señal de unidad interna dentro de la central obrera y como una respuesta al rumbo oficial.
Con el Día del Trabajador como telón de fondo, la CGT buscará mostrar capacidad de convocatoria y sumar volumen político en una fecha históricamente ligada al movimiento obrero argentino.