Las diferencias entre César Luis Menotti y Carlos Salvador Bilardo representan el debate filosófico más grande e influyente en la historia del fútbol argentino. Más allá de haber llevado a Argentina a ganar sus dos primeras Copas del Mundo (1978 y 1986, respectivamente), sus estilos contrapuestos dieron origen a dos escuelas de pensamiento definitivas: el menottismo y el bilardismo.
El profesor Jorge Bernárdez, periodista deportivo y director técnico de fútbol, conversa con FM Impacto sobre una discusión que atraviesa desde hace décadas al fútbol argentino: ¿Bilardo o Menotti?
El Argentino: ¿Qué significa la oposición de estilos entre los directores técnicos César Luis Menotti y Carlos Salvador Bilardo?
Bernárdez: Grieta, palabra de moda, aunque pienso que siempre existió, al menos en la política, desde tiempos inmemoriales. Por ejemplo, Perón-Balbín. Pero yo me refiero a la primera grieta en el fútbol argentino: fútbol o antifútbol, juego bonito o juego táctico. Todo comenzó en el Mundial del 82, en España, donde el campeón, es decir, Argentina, debía defender con Menotti el título logrado en nuestro país cuatro años antes (con algún resultado dudoso, como el 6-0 a Perú), con un gran equipo y la incorporación del que fue, es y será el mejor jugador del mundo, por lo que he visto hasta el presente. Sí, mejor que Messi…
El Argentino: Aquel torneo marcó el final del ciclo del “Flaco” al frente de la Albiceleste, campeón mundial en 1978 y campeón mundial juvenil en Japón 1979. En el Mundial de España, el equipo argentino quedó eliminado en la segunda fase tras caer ante Italia y Brasil, siendo este último partido el cierre de su etapa como director técnico del seleccionado.
Bernárdez: La cuestión es que el equipo dirigido por Menotti, con su idea de juego solamente ofensivo, fracasó. Sí, fracasó en España con el goleador del último campeón mundial, Mario Alberto Kempes, y el agregado del gran Diego Armando Maradona. Por lo tanto, la AFA, en ese momento dirigida por un gran dirigente, resolvió reemplazar a Menotti por el que fue, es y será el gran polémico DT y gran estratega, Carlos Salvador Bilardo. A partir de ese momento comenzó, y sigue, la gran grieta del fútbol argentino. Juego bonito para los ojos y poco efectivo contra la gran táctica y el estado físico que impuso el mejor DT que tuvo la Selección Nacional de Fútbol y que luego copiaron muchos DT a nivel mundial.
El Argentino: ¿Cómo los paró Bilardo en la cancha?
Bernárdez: Arquero, líbero, dos stoppers, cuatro mediocampistas, un enlace, el gran enganche que dio el fútbol y un solo delantero. Táctica pura para defenderse muy bien, copar el medio y llegar al ataque con cualquier jugador, todo eso con la gran picardía argentina que ya había puesto en práctica su profesor, don Osvaldo Zubeldía, que hizo historia en Inglaterra con Estudiantes de La Plata.
El Argentino: ¿Tenían formas diferentes de entrenar?
Bernárdez: Menotti creía en entrenamientos conceptuales y más relajados, confiando en el entendimiento natural del futbolista. Bilardo era un obsesivo del laboratorio: implementó los entrenamientos tácticos repetitivos, vigilaba la vida privada de los jugadores, fue pionero en utilizar videos para analizar a los rivales… Bilardo decía que “el fútbol se trata de ganar y solo de ganar, el segundo lugar es un fracaso”. El jugador es una pieza de un sistema; requiere disciplina extrema y polifuncionalidad. Por eso Bilardo tenía esa obsesión por el detalle, el estudio milimétrico del rival y la “repetición estratégica”; es decir, las jugadas preparadas.
El Argentino: ¿Qué enseñanzas les dejó a los directores técnicos?
Bernárdez: A partir de Bilardo, aprendí que el fútbol es como el ajedrez, pura táctica, y si le agregás un Maradona, un Messi o un Kempes, nadie puede vencer a Argentina; salvo que tengas un presidente de AFA que arruine todo por los “chanchullos”, como le decía mi viejo a las cosas turbias que ya hacían algunos políticos en aquellos años.
El Argentino: En fin, grieta.
Bernárdez: Y, sí. De ahí en más están los “menottistas” y los que somos “bilardistas”. Me gustaría saber qué piensan los viejos, los maduros y los “millennials” (los nacidos entre 1980 y 1990). ¿Son menottistas o bilardistas?
A continuación, se detallan las principales diferencias entre ambos directores técnicos
Comparación de filosofías
Premisa principal. Para Menotti, el fútbol es un espectáculo estético y el fin no justifica los medios. Para Bilardo, lo único que importa es ganar.
Estilo de juego. Menotti: ofensivo, vistoso, creativo y de posesión de balón. Bilardo: pragmático, defensivo, táctico y basado en el contragolpe.
Rol del jugador. Menotti prioriza el talento natural, la libertad creativa y la técnica lírica. Para Bilardo, el jugador es una pieza de un sistema que requiere disciplina extrema y polifuncionalidad.
Preparación. Menotti pone el enfoque en la inspiración, la motivación y el respeto a la identidad propia. Bilardo, en la obsesión por el detalle, el estudio milimétrico del rival y la repetición estratégica, es decir, las jugadas preparadas.
Aspectos clave de sus enfoques
La posesión frente a la efectividad. Para Menotti, la pelota se cuida y se respeta porque el fútbol es un arte. Se defiende atacando y manejando los tiempos. Para Bilardo, la posesión sin profundidad no tiene sentido; lo importante es ocupar los espacios correctos, anular las virtudes del oponente y aprovechar los errores ajenos.
La cultura popular. El menottismo se vinculó históricamente con una visión romántica y de “izquierda” del fútbol, relacionada con el potrero y el orgullo del juego limpio. El bilardismo adoptó una postura más utilitaria y de “derecha”, donde la astucia, la picardía criolla y la máxima competitividad, llevando el reglamento al límite, eran virtudes esenciales.